Prójimofobia: el consumidor hiperrealizado

Por: Carlos Dulanto. Profesor del curso Comportamiento del Consumidor. Carrera de Comunicación y Marketing.

ADVERTENCIA: No deseo que este post sea mal interpretado, no voy a opinar si esta bien o mal el comportamiento de cierto tipo de consumidores, solo mostraré sus características y lo fundamentaré psicológicamente, ya que al fin y al cabo cada uno de nosotros busca y encuentra la felicidad a su modo.

El vino había recorrido mis sentidos, y traté (inútilmente) de bajarlo con unos quesitos deliciosos que tenía servidos en una mesita disciplinadamente ordenada. Me sacudí de aquel sueño precioso que cae por tu cabeza luego de un maridaje profundo de uvas agridulces. Esa tarde sentado en el 4D de Salaverry, escuchaba, sin permiso, a un par de ejecutivos, de unos 35 años, hablar sobre la vida y sus planes futuros. Y me di cuenta que existía la “Prójimofobia”.

Se preguntarán por qué, y es que descubrí que para este tipo particular de consumidores, el mantener un compromiso afectivo es sumamente complejo y efímero, y luego de investigar largamente, he llegado a ciertas conclusiones que quiero compartir, ya que cambiarán algunos sectores del mercado.

Yo voy contra toda regla del macho que se respeta, nunca me gustó intercambiar saliva con más de una chica en una noche, y me pasaba el día escribiendo cartas de amor o canciones que tocaran las más finas fibras del corazón a conquistar. Siempre busqué entregar amor y recibirlo. Para mí, ese es el negocio de todo ser humano en búsqueda de la felicidad: encontrar tu otra mitad.

Puede sonar cursi pero este punto es fundamental en el crecimiento emocional de una persona. Sin embargo, existe un grupo de consumidores que han relegado esa búsqueda de su media naranja, para enamorarse de sí mismos, sin darse cuenta.

Y es que esta generación de treintones y early forties solitarios no son los solterones de antaño; los Solos y las Solas son una nueva generación de consumidores que cogieron de la pirámide de motivaciones de Maslow, el último peldaño y lo tatuaron en su mente, lo hicieron su estilo de vida: el estilo de la autorrealización.

Sería insano decir que la autorrealización está mal, por el contrario, es uno de los alimentos psíquicos más importantes en la vida del hombre, sin embargo, su desmedida medicación está generando algunos cambios en el comportamiento de los Solos y Solas, por ende nuevas tendencias que cambiarán el sistema de mensajes en un futuro cercano, mensajes que variarán la imagen de familia como la conocemos. Se están creando nuevos consumidores, los Solos y las Solas se están convirtiendo en “Consumidores Hiperrealizados”

Veamos: los Solos y las Solas son consumidores con ciertas características éticas, particularmente creadas a raíz del empoderamiento femenino en el mercado (cosa que me parece fantástica). Más, en varios casos estos consumidores solitarios han utilizado sus utilidades personales para seguir consumiendo elementos que nutran su idea de autorrealización exacerbada.

Podríamos preguntarnos: ¿pero por qué esto tendría que ser malo, es que acaso no puedo realizarme plenamente y como me de la gana? la respuesta es sí, pero en el caso de este nuevo tipo de consumidor, su adicción por el trabajo o los estudios no le dejan tiempo para construir relaciones estables, y de alguna forma desnutren sus capacidades de interrelación con los demás, son menos pacientes a tolerar a otros, en pos del construir una relación interpersonal a largo plazo, sienten que ellos solos pueden hacerlo mejor. Y la verdad, si son felices en buena hora.

Mi pregunta va más allá y es ¿cómo variará la construcción de la familia en base a este nuevo consumidor? Recordemos que la familia es el núcleo básico de una sociedad y por ende el núcleo de una sociedad de consumo. Los consumidores hiperrealizados con 100 maestrías y 1000 doctorados, con mucho poder adquisitivo, cambiarán la pauta, eso es un hecho, ya que en sus planes inmediatos, la creación de una familia, se encuentra muy lejana, o como podemos ver en la ventana mundial, se crea bajo un nuevo modelo: quiero tener hijos pero solo.

Quiero terminar diciendo lo siguiente: la prójimofobia de un consumidor hiperrealizado puede traer buenas y malas consecuencias a una sociedad de consumo en vías de desarrollo como la nuestra. Creo que lo más importante es comenzar a entender a este nuevo consumidor, y con ello crear nuevas estrategias que nos ayuden a formar una sociedad de consumo en donde probablemente (en cierto sector de la población) la familia cambie sus patrones esencialmente. Es nuestra nueva tarea como marketeros. El mercado cambia y debemos ayudar a que cambie para bien, empecemos por mirar nuestros planes de vida.

Post dedicado a todos mis alumnos.

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Una respuesta para “Prójimofobia: el consumidor hiperrealizado”

  1. daniel Dice:

    buen aporte profe.. un grande….

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